Una web con lo que ya tenía el local
Un negocio de barrio conocido en su calle y prácticamente invisible fuera de ella: sin web propia, con las fotos repartidas por el móvil y la información a medias en las redes.
Cinco páginas, una por cada cosa que vende, para que cada una pueda salir en Google por su cuenta. El color y la tipografía no se eligieron por gusto: se sacaron del rótulo y de la pizarra del propio local.
cada cosa que vende
ninguna de banco
cookies
- Solo fotos suyas, reales, ni una de banco de imágenes
- Cartel de «abierto ahora» que se calcula solo con el horario
- Plano dibujado a mano en vez de un mapa de Google, para no tener que poner el aviso de cookies
- El botón grande es su teléfono, que es como le llegan los encargos